TouchFlow es la plataforma de automatización que conecta personas y dispositivos con un solo toque: en un club, en un negocio, en tu casa, o en la casa de tus padres. Sin apps. Sin vueltas. Sin excusas.
Instalación en días, no en meses. El primer toque cambia todo.
La misma tecnología, siete formas de usarla. Elegí la tuya y mirá qué resuelve.
Reservas que se cierran solas, jugadores que piden sin levantarse, y un bar que nunca pierde un pedido aunque la cancha 6 esté a cien metros de la barra.
Tu mozo no puede estar en diez mesas a la vez. TouchFlow sí. Cada toque en la mesa es un pedido que llega, un mozo que aparece, un cliente que no se levanta enojado.
Cada socio tiene su tag. Cada ingreso queda registrado. Vos te enterás quién viene, quién dejó de venir, y a quién llamar antes de que se dé de baja.
El huésped toca el velador y pide lo que necesita: toallas, room service, un despertador. Recepción recibe el pedido antes de que el huésped cuelgue un teléfono que nunca levantó.
Acreditación sin filas, agenda del evento en el celular de cada invitado, y una encuesta de satisfacción que se manda sola apenas termina. Todo con el mismo tag que usaron para entrar.
Control de acceso, asistencia, checklists de tareas y un dashboard que te muestra todo de un vistazo. Lo que antes pedías por mail, ahora se resuelve con un toque.
Un tag en la puerta enciende las luces del living. Uno en la mesa de luz apaga todo antes de dormir. Uno en el auto abre el portón sin bajar la ventanilla. No hace falta un control para cada cosa: hace falta un toque.
Tus padres no necesitan aprender a usar un celular nuevo. Solo necesitan tocar una foto: la tuya, la del nieto, la de quien más quieren escuchar.
Pasan cinco minutos. Después diez. Ese cliente no vuelve a levantar la mano: se levanta y se va.
Por más rápido que corra, siempre hay algo esperando. Y esa espera se convierte en una reseña de una estrella.
La lentitud no se nota en el momento. Se nota a fin de mes. O se nota el día que ya es tarde para llamar.
La persona apoya el celular sobre el tag. Ni un segundo de espera, ni una app para bajar.
El pedido, el llamado o la orden viajan solos hacia quien —o lo que— tiene que resolverlos: una persona, un equipo o un dispositivo. En tiempo real.
Vos mirás todo desde un panel y sumás módulos nuevos cuando quieras, sin tocar un cable.
No es una promesa ni una maqueta: es el primer club de Córdoba corriendo TouchFlow en producción, con jugadores tocando tags todos los días para pedir en el bar sin levantarse de la reposera.
Para el negocio que no quiere seguir perdiendo clientes por demoras, sin vueltas ni complicaciones.
La opción de quien ya entendió que la buena atención se nota en la facturación.
Para el negocio que quiere ser una marca, no solo un lugar más. Todo conectado, todo automático.
Empezá con lo esencial y sumá funciones cuando las necesites. Los mismos módulos sirven para un club, un restaurante, un gimnasio, un hotel, una empresa o tu propia casa: cada tarjeta muestra dónde encaja mejor.
La infraestructura que hace posible todo lo demás, sea cual sea tu rubro. Se instala una sola vez y queda lista para crecer para siempre.
Tu carta siempre actualizada, en la mano del cliente. Nunca más un "se terminó" después de que ya lo pidió.
El cliente no grita ni busca con la mirada. Toca, y en segundos hay alguien en su mesa.
Desde la cancha, sin cortar el partido. El pedido llega antes de que termine el punto.
La bebida llega sola. Vos seguís jugando, seguís charlando, seguís disfrutando.
Pedís, seguís con lo tuyo, comés. Cero interrupciones, cero esperas paradas al lado de la barra.
Se van sin hacer fila para pagar. Se van contentos, y contentos vuelven.
Un problema resuelto en el momento, antes de que se convierta en una queja pública.
La cancha se reserva sola, 24 horas, incluso con el club cerrado. Vos no perdés ni una reserva más.
Organizás un torneo entero sin una sola planilla de cálculo. Los jugadores ven todo desde su celular.
El caos de armar los cruces, resuelto en un toque. Menos organización, más juego.
Sabés quién entró, cuándo, y quién nunca llegó. Sin preguntar, sin planillas, sin excusas.
Solo entra quien tiene que entrar. Tu lugar, siempre bajo control.
Nunca más te quedás sin stock un sábado a la noche, justo cuando más vendés.
Los problemas se avisan solos, antes de que se rompan del todo y te salgan el triple.
Tu equipo hace lo que tiene que hacer, aunque vos no estés mirando.
La promo aparece justo cuando el cliente está por decidir qué pedir. Ahí es donde se gana la venta.
Respondés a todos aunque estés durmiendo. Nadie queda esperando una respuesta.
El cliente vuelve sin que vos tengas que acordarte de escribirle.
Tu marca, en el bolsillo de todos tus clientes, todo el tiempo.
Sabés lo que piensan antes de que dejen de venir, no después.
Todo tu negocio de un vistazo. Sin pedirle números a nadie ni armar planillas a mano.
Sabés qué funciona y qué no con datos reales, no con intuición ni con suerte.
Un empleado que nunca duerme, nunca se enferma, y siempre contesta bien.
Entrás y ya está encendido. Salís y ya está apagado. Ni un interruptor de más.
Llegás y se abre solo. Nunca más buscar el control remoto en la guantera.
Un toque prende el aire, la tele, y deja todo como te gusta. Sin buscar tres controles distintos.
Un solo toque dispara varias acciones a la vez: "llegué a casa", "modo cine", "me voy a dormir".
es lo que tarda alguien en pedir o llamar desde que toca el tag.
para descargar. Nadie abandona un pedido, o una llamada, por no querer instalar algo nuevo.
una sola tecnología, adaptada a tu club, tu negocio, tu casa o tu familia.
No. Ni vos ni tus clientes necesitan bajar ninguna app. El tag NFC abre directamente lo que hace falta desde el navegador del celular. Cero fricción, cero excusas para no usarlo.
Depende del plan y la cantidad de tags, pero en general se instala y queda funcionando en días, no en meses. Nivel Padel Club, nuestro primer caso real, estuvo operativo en menos de una semana.
Sí. TouchFlow se integra con lo que ya usás en vez de reemplazarlo. Si ya tenés un sistema de reservas o de caja, lo conectamos; no te pedimos que empieces de cero.
Se reemplaza y se programa en minutos. Los tags no guardan información sensible: solo identifican un lugar o una persona, así que perder uno no compromete nada.
Sí, es la idea. Arrancás con la plataforma base y el plan que necesites hoy, y sumás módulos del marketplace cuando quieras, sin tener que rehacer nada de lo que ya funciona.
Tu papá se olvida las contraseñas. Tu mamá no encuentra los contactos. Tu abuela cuelga sin querer. No es que no quieran llamar: es que la tecnología les juega en contra. TouchFlow saca la tecnología del medio y deja solo lo que importa: apoyar el dedo sobre una foto, y escuchar la voz de quien extrañan.
Tocás la foto. Suena el teléfono. Así de simple.
Sin configuraciones complicadas. Se instala una vez y queda listo para siempre.
Ideal para dar el primer paso con quien más querés tener cerca.
Para no depender de que se acuerden cómo se llama. Solo tocar.
Para acompañar de verdad, incluso cuando no estás ahí para recordarles algo.
Empezá con la plataforma base y el plan que más se ajuste a tu club, tu negocio o tu familia. Sumás módulos cuando quieras, a tu ritmo, sin volver a empezar de cero.